Grooming: aseo natural

Verano, 8 de la noche. Después de un largo día de trabajo, logras poner un pie en casa. Le dices adiós a tus zapatos y abandonas tu mochila. Bebes, por fin, un vaso de agua y sabes que ha llegado el momento más esperado del día: la ducha.

Sumado a la sensación de bienestar que genera el correr del agua por nuestro cuerpo, hay una larga lista de beneficios, desde mejorar de nuestra circulación -si usamos agua fría- hasta reforzar nuestras defensas. Ahí la importancia de tener buenos hábitos higiénicos. 

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con las abejas?

Tal como el hábito de ducharnos es indispensable para gozar de una buena salud, nuestras amigas también disponen de mecanismos propios para cuidar la suya. 

Hoy, querid@ colega, hablaremos del grooming.

El grooming es el comportamiento de acicalamiento que posee la Apis Mellifera para hacer frente a los ácaros -como la varroa– presente en su cuerpo. Luego de ser detectados, estos parásitos son atacados con mordidas en su fase forética.

Este comportamiento tiene 2 expresiones: el autogrooming y el allogrooming.

El autogrooming es el comportamiento de auto-acicalamiento en el cual la abeja cepilla su cuerpo con sus extremidades. Por otra parte, a diferencia del autogrooming, el allogrooming es una conducta colectiva. En esta un grupo de abejas buscan el ácaro en la abeja infectada y, por medio de sus mandíbulas, lo arrojan al piso de la colmena. 

Es importante darle especial atención a la efectividad de este comportamiento dado que es un excelente indicador de la resistencia de nuestras colonias. Para esto necesitaremos un piso enmallado (de 2,5 a 3 mm) y un papel con vaselina/grasa. Al caer los estos se fijaran en el papel y nos permitirá medir a lo largo del tiempo la resistencia de estas. 

Con información de Boletin Agrario, ApisServices y La tienda del apicultor.

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